​¿Por qué las hijas no matan a sus madres?

“La relación madre e hija es extraña. Contiene todas las ambigüedades que un vínculo puede tener. Pero no es muy preciso nombrarla así. Al adjetivar este vínculo se nos escapa. La indistinción que caracteriza esta relación es una manera de decir que entre madres e hijas no hay un corte. Y este es el aspecto interesante que destaca Luciano, quien no solo se pregunta por la modalidad de esta relación, sino cómo se ocasiona. ¿Qué tipo de transmisión hay entre madres e hijas cuando lo que une es una indistinción? ¿Qué particularidad tiene este vínculo que no acontece por la vía filiatoria?

Si el odio a la madre es fundante del deseo de hijo, entonces maternidad, función materna y deseo de hijo, no son lo mismo. En este libro podemos encontrar estas distinciones que, en la vida de una mujer, se realizan de diversas maneras. 

Por distintas vías este ensayo pone en el centro los conflictos de una mujer cuando ha llegado a su mediana edad. No pretende hacer un recorrido evolucionista, sino que su inquietud sostiene algo interesante al pensar qué ocurre con el deseo de una mujer cuando la belleza juvenil ya no la acompaña,  cómo se realiza el erotismo, si hay un erotismo particular en esos años y qué quiere una mujer cuando ya no quiere un hijo”.

Marina Troilo

 

qeja es Lutereau

​¿Por qué las hijas no matan a sus madres? - Luciano Lutereau

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​¿Por qué las hijas no matan a sus madres?

“La relación madre e hija es extraña. Contiene todas las ambigüedades que un vínculo puede tener. Pero no es muy preciso nombrarla así. Al adjetivar este vínculo se nos escapa. La indistinción que caracteriza esta relación es una manera de decir que entre madres e hijas no hay un corte. Y este es el aspecto interesante que destaca Luciano, quien no solo se pregunta por la modalidad de esta relación, sino cómo se ocasiona. ¿Qué tipo de transmisión hay entre madres e hijas cuando lo que une es una indistinción? ¿Qué particularidad tiene este vínculo que no acontece por la vía filiatoria?

Si el odio a la madre es fundante del deseo de hijo, entonces maternidad, función materna y deseo de hijo, no son lo mismo. En este libro podemos encontrar estas distinciones que, en la vida de una mujer, se realizan de diversas maneras. 

Por distintas vías este ensayo pone en el centro los conflictos de una mujer cuando ha llegado a su mediana edad. No pretende hacer un recorrido evolucionista, sino que su inquietud sostiene algo interesante al pensar qué ocurre con el deseo de una mujer cuando la belleza juvenil ya no la acompaña,  cómo se realiza el erotismo, si hay un erotismo particular en esos años y qué quiere una mujer cuando ya no quiere un hijo”.

Marina Troilo

 

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