• Colección: Poesía

  • Páginas: 89 páginas

  • ISBN 978-987-4970-69-5

 

Contratapa


Todos los días son 24 de noviembre, expone la crudeza de la muerte perinatal. Estefanía Scandizzo escribe desde el dolor y la honestidad, contrarrestando la romantización e infantilización en las que corporaciones, fundaciones y efectores de salud, se amparan a veces para asegurar sus beneficios, maquillando una realidad y evitando garantizar derechos. Este libro desarma el mandato social de la “maternidad color de rosas” según el cual nosotras no existimos. Como impulsora de la Ley 27.733, su obra me atraviesa: el 24 de noviembre era también la fecha probable de parto de mi hijo Ciro. Sé que, al principio, lo que nos motoriza es el odio, el enojo y el rechazo a lo injusto, sentimientos que tenemos derecho a atravesar sin vergüenza. Politizar ese dolor, visibilizar-nos, permitió conquistar derechos para poder elegir, garantizando duelos contenidos y libres de violencias. Porque también nosotras tenemos el derecho a reconstruir nuestras vidas y volver a reír.

 

Johanna Piferrer

Todos los días son 24 de noviembre - Estefanía Scandizzo

$22.000 $20.000
Todos los días son 24 de noviembre - Estefanía Scandizzo $20.000
Entregas para el CP:

Medios de envío

Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.
  • Colección: Poesía

  • Páginas: 89 páginas

  • ISBN 978-987-4970-69-5

 

Contratapa


Todos los días son 24 de noviembre, expone la crudeza de la muerte perinatal. Estefanía Scandizzo escribe desde el dolor y la honestidad, contrarrestando la romantización e infantilización en las que corporaciones, fundaciones y efectores de salud, se amparan a veces para asegurar sus beneficios, maquillando una realidad y evitando garantizar derechos. Este libro desarma el mandato social de la “maternidad color de rosas” según el cual nosotras no existimos. Como impulsora de la Ley 27.733, su obra me atraviesa: el 24 de noviembre era también la fecha probable de parto de mi hijo Ciro. Sé que, al principio, lo que nos motoriza es el odio, el enojo y el rechazo a lo injusto, sentimientos que tenemos derecho a atravesar sin vergüenza. Politizar ese dolor, visibilizar-nos, permitió conquistar derechos para poder elegir, garantizando duelos contenidos y libres de violencias. Porque también nosotras tenemos el derecho a reconstruir nuestras vidas y volver a reír.

 

Johanna Piferrer